El Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI, RD 2267/2004) establece las condiciones de protección contra incendios que deben cumplir las actividades industriales, de almacenamiento y talleres. Su aplicación es obligatoria en naves, polígonos y recintos industriales, y complementa al Código Técnico de la Edificación en el ámbito no residencial.
El RSCIEI exige la caracterización del establecimiento según su configuración (tipo A, B, C, D o E) y el cálculo del nivel de riesgo intrínseco de cada sector o área de incendio, en función de la carga de fuego ponderada almacenada o procesada.
Tipo A: edificio industrial dentro de otro edificio. Tipo B: nave adosada a otras naves. Tipo C: nave exenta o separada al menos 3 metros de otros edificios. Las configuraciones D y E aplican a espacios abiertos.
Se calcula la densidad de carga de fuego (MJ/m²) considerando los materiales almacenados o procesados, su grado de peligrosidad y la activación del riesgo. El resultado clasifica el sector en riesgo bajo, medio o alto.
En función del nivel de riesgo y la superficie del sector de incendio, el RSCIEI determina los sistemas de protección activa obligatorios: extintores portátiles, bocas de incendio equipadas (BIEs), rociadores automáticos, sistemas de detección y alarma, y alumbrado de emergencia. A mayor riesgo y superficie, mayor nivel de protección exigido.
La sectorización mediante elementos constructivos con resistencia al fuego (EI) permite confinar un eventual incendio y proteger vías de evacuación, medianeras con propiedades colindantes y zonas de riesgo especial como cuartos de contadores o archivos.
Obligatoria en sectores de riesgo medio con superficie >1.000 m² y en todos los de riesgo alto. Incluye detectores de humo o temperatura, pulsadores manuales y central de incendios homologada.
Exigidos en sectores de riesgo alto con superficie superior a determinados umbrales según configuración. Requieren diseño hidráulico específico y suministro de agua garantizado.
Recorridos de evacuación máximos según la tabla del RSCIEI, señalización fotoluminiscente conforme a UNE 23034 y alumbrado de emergencia en recorridos y salidas.
El proyecto de PCI para nave industrial incluye: memoria justificativa con cálculo de carga de fuego, clasificación de riesgo, determinación de requisitos constructivos y de instalaciones, planos de sectorización, recorridos de evacuación, ubicación de medios de protección y presupuesto. Se presenta junto con la solicitud de licencia de actividad o comunicación previa ante el Ayuntamiento.
Tras la ejecución, se requiere el acta de puesta en servicio de las instalaciones de PCI firmada por empresa instaladora habilitada y, en establecimientos de riesgo alto, inspección por OCA.
El Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RD 513/2017) exige mantenimiento trimestral y anual por empresa habilitada, con registro en libro de mantenimiento.
Naves con carga de fuego elevada o aforo significativo pueden requerir un plan de autoprotección conforme al RD 393/2007 (Norma Básica de Autoprotección).
Soltegra es una ingeniería en Granada con amplia experiencia en proyectos de protección contra incendios para establecimientos industriales. Conocemos las particularidades de las naves de los polígonos Juncaril, Asegra, Mercagranada y toda la Vega, y mantenemos relación directa con empresas instaladoras habilitadas en PCI.
Redactamos el proyecto coordinado con la instalación eléctrica, la ventilación y la licencia de actividad, asegurando coherencia documental y evitando requerimientos cruzados entre administraciones.
¿Mi nave antigua necesita adaptarse al RSCIEI?
Solo si realizas una reforma que afecte a más del 25 % de la superficie o cambias la actividad a una de mayor riesgo.
¿Quién ejecuta la instalación de PCI?
Una empresa instaladora habilitada por la Junta de Andalucía. Coordinamos con ella para garantizar que lo ejecutado se ajusta al proyecto.
¿Cada cuánto hay que inspeccionar?
Las instalaciones de PCI requieren inspección periódica por OCA según el RIPCI, con periodicidad variable según el tipo y riesgo.