Legalizar una instalación eléctrica significa obtener su inscripción en el Registro de Instalaciones Eléctricas de la Delegación Territorial de Industria cuando la instalación existe físicamente pero carece de documentación oficial —ya sea porque se ejecutó sin proyecto, porque se amplió sin comunicar el cambio, o porque la documentación original se ha perdido.
Es una situación más frecuente de lo que parece: naves industriales antiguas con ampliaciones sucesivas, viviendas con reformas no declaradas, locales que han cambiado de actividad sin actualizar la instalación, o comunidades de propietarios con garajes que nunca se inscribieron en Industria.
La administración puede requerir la legalización en inspecciones periódicas, tras un accidente eléctrico, cuando se solicita una ampliación de potencia, al cambiar de titular si la instalación es antigua, o cuando se detecta en un trámite relacionado (licencia de actividad, venta de inmueble).
Instalaciones anteriores al REBT de 2002 que nunca se inscribieron o cuya documentación no está localizable en el registro de Industria.
El proceso de legalización comienza con una inspección técnica de la instalación existente para evaluar su estado y determinar si cumple los mínimos de seguridad exigibles. A partir de esa evaluación, se redacta un proyecto de legalización (o memoria técnica, según potencia) que describe la instalación tal como existe, identifica las deficiencias respecto a la normativa vigente y prescribe las subsanaciones necesarias.
Una vez ejecutadas las subsanaciones por un instalador autorizado, este emite el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) y se presenta el expediente completo ante Industria: proyecto de legalización, CIE y, cuando la potencia supera 100 kW, acta de inspección favorable del OCA.
El Organismo de Control Autorizado realiza la inspección in situ de la instalación, verificando que lo ejecutado coincide con lo proyectado y que se han subsanado todas las deficiencias identificadas.
Los defectos más habituales en instalaciones a legalizar son: ausencia de diferencial, conductor de protección inexistente o discontinuo, secciones insuficientes, falta de puesta a tierra efectiva y cuadros sin identificación de circuitos.
El instalador autorizado emite el CIE una vez completadas las subsanaciones, certificando que la instalación reformada cumple las condiciones de seguridad del REBT.
El plazo total de un proceso de legalización depende del estado de la instalación: si solo requiere documentación y el estado es aceptable, puede resolverse en 2-4 semanas. Si hay deficiencias graves que requieren obra, el plazo depende de la extensión de las reparaciones.
El coste incluye: inspección inicial y proyecto de legalización, honorarios del instalador para las subsanaciones, CIE y, cuando aplique, inspección OCA. Soltegra ofrece presupuesto cerrado tras la visita de evaluación inicial.
La Ley de Industria establece sanciones de hasta 600.000 € por infracciones muy graves en materia de seguridad industrial. Las instalaciones no legalizadas que causen daños a terceros generan responsabilidad civil y, potencialmente, penal para el titular.
Es uno de los motivos más frecuentes de legalización: al comprar un inmueble con instalación antigua, la distribuidora exige CIE actualizado para formalizar el cambio de titular del suministro.
Si se ha ampliado la potencia instalada sin comunicar a Industria, la instalación está en situación irregular. El proyecto de legalización describe tanto la instalación original como la ampliación.
Legalizar una instalación eléctrica requiere un enfoque pragmático: no se trata de proyectar una instalación nueva, sino de documentar y corregir lo existente con el mínimo coste posible para el propietario. Soltegra tiene amplia experiencia en legalizaciones en Granada, conoce los criterios de la Delegación de Industria y sabe qué nivel de intervención es necesario y suficiente para obtener el acta favorable.
Trabajamos coordinados con instaladores y OCAs para que el proceso sea lo más ágil y económico posible, sin obras innecesarias ni sorpresas de último momento.
¿Me pueden sancionar por tener una instalación sin legalizar?
Sí, especialmente si se detecta en una inspección o tras un incidente. La regularización evita responsabilidades futuras.
¿La legalización obliga a reformar toda la instalación?
No necesariamente. Solo se exige corregir los defectos que comprometen la seguridad. Las partes que cumplen se documentan tal cual están.
¿Puedo legalizar sin proyecto si mi instalación es pequeña?
Si la potencia instalada no supera 100 kW y no es local de riesgo especial, puede resolverse con memoria técnica en lugar de proyecto.